Saltar al contenido Ángela Palacios
Ángela Palacios sentada en el suelo de una sala de ensayo en penumbra, rodeada de alumnas que la escuchan.

Formación

la invisible, escuela de artes escénicas en Barcelona

En 2026 puse en marcha la invisible, una escuela de artes escénicas en Barcelona nacida de mi manera de entender la creación y la formación artística.

Me sigue resultando difícil explicar lo que siento por el teatro. Y, al mismo tiempo, sé que no soy la única. Muchas personas reconocen esa sensación de estar haciendo algo que las palabras no alcanzan a explicar. Me parece hermoso que el teatro, incluso cuando se llena de palabras, contenga experiencias que solo pueden comprenderse viviéndolas. En escena.

Eso es lo que busco compartir cuando doy clase: crear un espacio de presencia, expansión y juego. Un lugar en el que el tiempo parece detenerse y en el que, cuanto menos intentamos controlar lo que ocurre, más aparece algo profundamente verdadero.

Con el tiempo comprendí que enseñar no consiste en transmitir respuestas, sino en crear las condiciones para que cada persona se haga sus propias preguntas. Sostener un proceso creativo exige escucha, respeto, exigencia y una enorme confianza en el potencial de quien tienes delante. Esa es la manera en la que entiendo la docencia y la que intento poner en práctica cada día.

Con los años, esta manera de entender la docencia ha ido tomando forma hasta convertirse en la invisible, la escuela de artes escénicas que fundé y dirijo en Barcelona: un espacio para desarrollar una voz propia, aprender el oficio y expandir el entendimiento.

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Ángela Palacios, sentada y explicando con las manos, da clase a un grupo en una sala con luz natural.